A la orilla del viento

Hasta el 31 de agosto está el plazo abierto para participar en el concurso de Álbum Ilustrado A LA ORILLA DEL VIENTO (un nombre bien bonito). Según ellos mismos explican, su propósito es “encontran nuevas voces que impulsen el desarrollo de la creación literaria y plástica de obras para niños y jóvenes en Iberoamérica”. Con todo ello queda claro que el contenido del libro ilustrado debe obviarse si es para adutlos, algo bastante común esto de lanzar directamente el A.I hacia lo infantil, pero que está también empezando a cambiar. En cualquier caso A la orilla del viento está orientado hacia el público más joven.

Pueden participar de esta forma todos los autores e ilustradores de cualquier lugar del mundo y nacionalidad mientras que la obra sea escrita en lengua castellana; precisamente por ser la lengua de origen de los difusores del premio y además ser la lengua más extendida en toda latinoamérica, y por ser este un premio que pretende fomentar y dar difusión a este tipo de trabajos en hipanoamérica.

Pasado este requisito fundamental de escribir en castellano, existen otros como el de respetar el concepto de álbum illustrado, para lo que explican, al igual que lo hicimos nosotros en el pasado artículo, qué se entiende a grandes rasgos por esto: que no se van a aceptar novelas con ilustraciones (porque no se trata de álbumes ilustrados), que tampoco serán acogidos aquellos trabajos donde solo haya texto, ni dibujos para colorear ni aproximaciones o sucedáneos de un A.I. Además se pide una extensión máxima de la obra de 48 páginas.

Según indican en el pdf con las bases del concurso: “la propuesta deberá presentarse en una maqueta con la versión final de diseño, texto, color e ilustraciones”. Además, no es necesario encuadernar la maqueta, con un engargolado basta. Y bueno, para poder leer todos los detalles de las bases, aquí el link de las mismas.

http://www.fondodeculturaeconomica.com/Editorial/Concursos/ConvocatoriasYConcursos/Concurso_AOV_2014_Esp.pdf .

Realmente queda poco margen para que uno pueda presentarse al concurso con un buen trabajo. Aun así puede haber tiempo si ya tenemos un proyecto levemente iniciado o en cualquier caso, así podemos conocer este concurso para próximas convocatorias.

Rajá, un libro grande e indio

La portada del libro Rajá, escrito por Carl Norac

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Ilustrado por Aurélia Fronty

978-84-263-8176-7i1

Este libro amarillo y rojo, con toques negros, azules y verdes. Un libro que como la gastronomía y la ropa en la India, tiene colores vivos, de tierra y de curry

Para el Gato más bonito del mundo.
Carl
Para el pequeño gran Noah, y para mi Nonette, enamorada de la India.                                    Así se expresa la dedicatoria de este libro amarillo y rojo, con toques negros, azules y verdes.  Un libro que como la gastronomía y la ropa en la India, tiene colores vivos, de tierra y de curry. Los personajes predominan sobre los fondos, que a menudo tienen un solo color diseñado con leves brochazos. Los ojos son grandes y negros y pintados con más negro, como esos ojos que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en las indias e indios. Se trata de figuras planas, con ninguna perspectiva buscada, lo que les confiere un toque entre las pinturas del Antiguo Egipto y un rastro infantil. Los cuerpos son alargados, las manos pequeñas y los trazos imperfectos. El color de los textos varía en función de los fondos escogidos. Cada página es una sorpresa, unos tonos te inundan o te recogen otros. Los personajes flotan por las páginas, aparecen tortugas y tigres, y estampados de espirales y cenefas de corte hindú, con triángulos, círculos, rallas y formas que se mezclan.
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Harvey, un niño mayor

9788415530138

Harvey es un libro tierno. Cuenta la historia de un niño, Harvey, y de su hermano Corin al momento de morir el padre de ambos. Cómo reaccionan dos niños ante este suceso. Si es un libro sobre el dolor también es un libro sobre cómo entender el dolor. Harvey se refugia en otro mundo, el fantástico, y esa es su reacción. Nuestras películas, nuestras ficciones nos pueden ayudar a huir de aquello que nos hace daño y metiéndonos en ese mundo imaginado conseguimos consolarnos. Los adultos quizás somos más conscientes de ellos y conseguimos frenarnos en esa huída que nos puede hacer mal, pero los niños no tienen esa conciencia ni saben de las consecuencias: simplemente sueñan y así huyen, se consuelan así solo con sus personajes favoritos.

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Página del libro Harvey

Los colores del libro son como muchos de los que más nos gustan, tranquilos y suaves, respiran paz. Trazos simples construyen los cuerpos de los personajes, decorados sencillos, escasos y sugerentes: unas sillas y una mesa para sugerir todo un salón… Los blancos, los marrones, los amarillos y los verdes predominan. El difuminado de los fondos que se mezcla con el texto y una estética simulando unos años atrás.

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La casa de los cubos, mi casa bajo todo el agua

 


 tapa La casa de los cubos_med   Se me ocurre que todas las personas viven de forma diferente, y a su vez, todas desean una música directa (tanto las que no quieren verlo como las más sensibles). Hoy en el artículo de la semana compartimos el libro La casa de los cubos de Kunio Kato y Kenia Hirata…Si este libro fue antes cortometraje y después se decidió pasarlo al lenguaje de las páginas, es por algo. Lo más normal suele ser lo contrario… Y si aquí vemos esta opción como posible es que quizás algo está cambiando… Quizás no. Sería bonito que también algunas películas se novelaran porque hubiera gente que estuviera dispuesta a comprar el libro después de vista la película, para ver cómo se plasma esa historia en palabras. Esta historia y sus imágenes son una maravilla, y quizás compensaba hacerla libro; desde luego, viendo el libro parece que siempre fue libro.

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Ilustración de La casa de los cubos

Es un libro de paisajes y pasajes delicados, con colores cálidos, leves, sutiles, casi bocetados sobre un papel donde uno se imagina todo lo demás. Son unas imágenes vistas con unos ojos, seguro, cariñosos, nostálgicos quizás: simples. El amarillo leve predomina en el libro, a su vez, el rojo apagado, azules casi blancos y blancos que acompañan a todos los colores. Su protagonista es un señor-viejo entrañable, que va dejando atrás su pasado, que se va llenando de agua. Necesita también sumergirse para recordarlo todo, los que se fueron, que son los cimientos de su casa.

     

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