Mi lectura de Las brujas de Roald Dalh Uno de los libros que selecciono entre mis lecturas del último mes

26 octubre, 2017 2 Comments

Este último mes he leído varios libros. Los pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán o Melocotones helados de Espido Freire. También he leído Memorias de una vaca de Bernardo Atxaga y Lila Sacher y la expedición al norte de Catalina González Vilar. Ahora en esta última semana he podido leer otro libro de Roald Dalh, Charlie y el gran ascensor de cristal, y ayer mismo comencé a leer El niño bisiesto escrito por Jose Luis Alonso de Santos. Quizás algo más de un mes hace que leí La sombra del ciprés es alargada que me impactó bastante, del que tan bien escribe Miguel Delibes. Pero del libro del que voy a hablar en esta entrada es del de Las brujas; porque también me fue significante su lectura.

No voy a mencionar los álbumes ilustrados que he leído porque serán unos veinte, entre ellos -y ya los estoy mencionando-: Tragasueños, La ballena y La ballena en invierno, Nueve maneras de no pisar un charco, La llamada de la ciénaga… Y también he podido leer fragmentos de Vida, Tristán encoge. Y un libro como Escuela de fantasía. Pero como digo, el libro que hoy he escogido entre tanto montón de libros, tanta novedad, y tanto auge del álbum ilustrado es Las brujas.

De Roald Dalh he podido leer varios libros pero me parece que este es el que más me ha interesado hasta el momento. Es verdad que Dalh tiene el maravilloso don de no despistarte de la lectura ni un minuto desde que comienzas. Cuando me encaminé a leer Las brujas, me parece que un sábado por la tarde, simplemente sabía que era poseedora de un gran plan para mí misma y que tenía asegurada una tarde feliz. Desde que estoy en la librería trabajando no dejo de recomendar a Roald Dalh cada vez que entran personas preguntando por libros de niños y niñas que ya saben leer. Y para mi satisfacción y, especialmente, para la del futuro lector, se llevan a casa MatildaLa maravillosa medicina de Jorge. Y no me ha pasado todavía que duden en llevarse los libros de Roald Dalh y creo que es porque hay un fantasma -ahora que llega Halloween- alrededor de estos libros que transmite sin palabras lo que significan las historias de este escritor. Y todos sabemos que son buenas historias, que es un regalo seguro, que por lo menos estás ofreciendo una puerta real a la fantasía.

 

He escuchado maravillas de este autor, en los homenajes, especiales, recuerdos, reportajes sobre él siempre hablan expertas que realzan lo especial que ha sido poder compartir estos libros con los niños y niñas en la escuela y lo bien que les ha hecho. Escuché no recuerdo dónde una profesora que hablada de que sus alumnos se mandaban cartas no sé si con el mismo Dalh -antes de su muerte-, pero sí con la hija de este Tessa, creándose un vínculo de cariño en el que los personajes de este escritor son el centro de ese amor. Y también he podido leer artículos de la propia hija del autor Tessa diciendo que su padre no era demasiado cariñoso en su casa, más bien era algo distante aunque siempre buen padre, y que a veces en sus historias podía verse cierto miedo a las mujeres, pero que con Matilda creó una obra ya del todo a lo Dalh pero más dulce. Él que escribía pensando en los niños, que consiguió darles plenos poderes y libertad frente a los adultos, no era -y quizás por esto precisamente- un padre especialmente volcado en besar, abrazar a sus hijos.

Pero no me hace falta escuchar todos estos relatos que bien podrían resumirse en otros libros para darme cuenta de que sí que es un escritor que hace disfrutar, que no tiene ni pizca de moralismo hacia los niños, que tampoco tiene miedo a no ser políticamente correcto, que de verdad genera complicidad únicamente con el niño o con la niña, y no busca más cómplices. Las brujas es un libro donde básicamente se nos dice que existen brujas que son mujeres normal, prácticamente indiferenciables de nuestra madre o cualquier otra señora inofensiva; y que estas brujas que se hacen pasar por señoras adorables matan niños, solo viven para eso. Algo de miedo da porque si somos un niño y nos damos cuenta de que hay mujeres que matan niños y no podremos evitarlo, da miedo. Estas brujas en realidad son calvas, tienen garras en lugar de uñas, la saliva azul… En fin, cuando las vemos sin el traje no es agradable. Podríamos conseguir distinguirlas por estos rasgos, pero se los cubren muy bien y es complicado. Y hay un protagonista, un niño que vive con su abuela -una mujer poderosa y genial- que tendrá que darse cuenta de que hay adultos malos y con la complicidad de su abuela se enfrentan a la realidad injusta que les rodea. El final es tierno, pero no lo desvelaré.

Las ilustraciones de Quentin Blake son realmente necesarias porque ayudan a que nos adentremos en el universo de las historias de Dalh. Podría haber otras pero es como si a un escritor le quitas parte de su ritmo de escritura. Estas ilustraciones forman ya parte del texto en un mismo trabajo narrativo.

  • Published On : 2 meses ago on 26 octubre, 2017
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  • Last Updated : octubre 26, 2017 @ 11:15 am
  • In The Categories Of : Reseñas

About the author

Soy una periodista amante de la literatura infantil y juvenil. Me gusta la ilustración, la ecología, la literatura. Actualmente estoy elaborando mi trabajo de final del máster libros y literatura infantil y juvenil de la UAB. He creado este blog para compartir realidades de una manera diferente a tantos medios.

2 Comments

  1. Sin duda, este libro es un joya de principio a fin.

  2. Mariluz López Pérez dice:

    Sin duda lo es Nona querida

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