Estoy segura de que de pequeña había leído el libro de Matilda, y qué niño no: ¡todos deberían poder leerlo!; aunque la verdad es que no me acuerdo de nada y la película se mezcla en mi mente de tal manera que ya no sé si lo leí o no. Quiero pensar que sí. Me gustaría, sin embargo, ahora no hablar de Matilda -cosa que deseo puesto que me cae genial-, sino de otro personaje entrañable de la novela: la señorita Honey. Me he quedado pensando en ella mucho. Es un personaje secundario que me encantaría poder conocer. Es una mujer joven, en el libro se dice que tiene 23 años, profesora de Matilda en la escuela. Es un personaje vejado por su tía que no es otra que la Trunchbull, con la cual se ha criado sola desde los cinco años. Una mujer que con toda probabilidad ha perdido su infancia, su adolescencia y va camino de su juventud. Un personaje que ha sufrido un maltrato brutal, lleno de pasajes oscuros sobre ella y de muerte de sus seres queridos. La señorita Honey vive rozando la indigencia sola en una casa de un granjero minúscula desde que dos años atrás de la historia consigue escapar de su tía. Y pese a todo tiene todo el amor del mundo que dar. La señorita Honey es, junto a Matilda, una oprimida. Una sin voz, una rara, una marginada. La señorita Honey es una especie de ser excepcional probablemente con un montón de taras.

Matilda es un obra considerada de literatura infantil y juvenil y que dentro de la obra se reflexiona sobre la misma literatura infantil y juvenil. Qué obras son para niños y cuáles no. Porque Matilda lee de todo. Aquí me gustaría mencionar a la autora de álbumes Isol cuando en un vídeo hablando de los libros que ha leído que le han inspirado tiene entre las manos un cómic de Astérix y Obélix -que guarda con cariño- y recuerda un pasaje donde hay una orgía, y ella se ríe y dice que entonces no sabía muy bien qué era eso. Pero que el cómic lo disfrutaba de lo lindo por todo lo que guardaba de historia, aventuras, dinamismo, detalles en las ilustraciones, texto… Matilda al igual que Isol dice que hay algunos asuntos que no ha entendido pero que le ha gustado el libro. Por otro lado, en este punto me gustaría mencionar a Elsa Aguiar que en una de las entradas de su blog hablaba de lo que no es literatura infantil y juvenil y dice que desde luego literatura infantil y juvenil no es solo aquella etiquetada como tal. A veces los niños hacen suyos determinados libros porque les gustaron.

Retomando el hilo de que la obra de Matilda es LIJ que habla de LIJ, la señorita Honey es la profesora, la persona ideal. Creo que ella entendería muy bien lo que es la LIJ. Ella es capaz de ver el talento de Matilda y ambas establecen una relación más que de madre a hija, de amiga a amiga, de igual a igual. Ella no ve a Matilda como menor. Todo, todo lo contrario. Y no ejerce en absoluto la relación esperable maestra-alumna. Ella podría haber apreciado a Matilda y mucho pero haberse mantenido distante como hace la bibliotecaria. Pero se lanza, se atreve, se acerca. Es un personaje bastante libre dentro de que parece representar lo contrario. Invita a Matilda a su casa y nace una amistad muy poderosa entre ellas basada en las confesiones, en el diálogo. Matilda aprecia esa valentía y no duda en ayudar a su profesora después.

La casa de la profesora resulta ser un lugar completamente sorprendente para Matilda puesto que, como decía, vive sin apenas muebles, coge agua del pozo que tiene fuera y con ella cocina y se ducha, tiene un hornillo para hacer las comidas y calentar el agua… Todo esto resulta misterioso para Matilda.

Le asustaba un poco aquel sitio. Le parecía irreal, aislado y fantástico y, por tanto, muy alejado de este mundo. Era como una ilustración de un cuento de los Hermanos Grimm o Hans Christian Andersen. Recordaba la casa en que vivía el pobre leñador con Hansel y Gretel, donde vivía la abuela de Caperucita Roja y, también, la casa de los siete enanitos, la de los tres osos y la de muchos más. Parecía sacada de un cuento de hadas.

Y aquí las referencias a los cuentos clásicos. El bosque es un elemento recurrente en todos ellos y la casa en medio del bosque también. En Matilda hay un bosque que esta recorre junto a su amiga para llegar a un espacio simbólico -porque físicamente no es una casa que represente lo mismo-: el hogar.