Press "Enter" to skip to content

El cuento del otro día Escrito por Roberto Aliaga e ilustrado por Noemí Villamuza

Te quiero hablar de un libro recientemente editado por Kalandraka que se llama El cuento del otro día. Cuando comencé a leerlo me acordé mucho del libro de Historias de Winny de Poh de A.A Milne porque si no recuerdo mal también empieza esta historia con Christopher Robin pidiéndole a su padre alguna de las historias que le suele contar donde además él es el protagonista junto con todos los amigos entrañables que seguro que todos recordamos. Es bonito ver cómo de la realidad de los personajes se salta a la ficción y viceversa (dentro todo de la ficción) y al mismo tiempo tú estás leyendo un libro y haciendo ese salto también.

En el caso de El cuento del otro día se hacen paralelismos de este tipo. Es una historia muy sencilla en la que un niño le pide a su padre que le cuente el cuento del otro día y el padre comienza a hablar de cuando eran dos canguros e iban  saltando juntos y el hijo responde “¡al cole!”; o dos osos hormigueros o dos águilas (siempre un papá un adulto y una cría salen en las ilustraciones). Y se dan paralelismos entre este mismo libro leído en gran parte de las ocasiones por algún papá o mamá a su hijo o hija por la noche, los dos personajes dibujados por Noemí Villamuza y ellos dos en la ficción dentro de la ficción cuando son otros animales. Porque al final de la historia el padre a la pregunta del hijo de “y, después de mañana, cuando nos durmamos, ¿qué vamos a ser?” responde que no sabe pero que siempre estarán juntos… ¿Gracias al libro? ¿Gracias a la ficción?

Por otro lado, las ilustraciones también reflejan esta idea con el libro en la portada cogido por el padre y el hijo o esos contornos, tomos, libros abiertos que simulan la ciudad en la escena de los canguros… o cuando el nido de las águilas está lleno de lapiceros… O en la contraportada con un pájaro adulto dibujado realista y un pajarito pequeño que es de papel. Dentro de la ficción todo puede pasar, todas las historias son posibles hasta la eternidad y el hecho de crearlas es algo muy humano. El sombrero es un leitmotiv que también se repite y que puede representar la vida adulta, quizás.

Además en el libro se hablan de las rutinas, de la vida diaria de ellos… a través de las parejas de animales vemos cómo el águila real que es el padre le da de comer a la cría: “Y yo llegaba volando. Y te daba de comer con el pico”. Y luego las ardillas juegan, los elefantes se duchan o los camellos beben agua cuando el niño dice que tiene mucha sed. Son las cosas que resultan familiares al niño, su día a día. Sin tenerlo del todo claro, me parece que los dos protagonistas están basados en Roberto Aliaga que es el escritor del libro y su hijo Iván (así dedica este libro el escritor a su hijo Iván así que yo le pongo nombre atando cabos).

A la ilustradora Noemí Villamuza también la conozco de muchos libros al igual que a Roberto Aliaga. Eso sí, nunca había visto un trabajo suyo con formas de animales que no sean humanos… para mí ella es la artista del cuerpo humano. Sus ilustraciones de posiciones, manos, expresiones, el pelo, posturas son sin duda su seña de identidad. Es muy muy expresiva, Y es muy fácil reconocer su trabajo. Y no sé si dibujando animales no personificados mayormente, se ha visto más limitada a la hora de sus fuertes, pero tampoco conozco todo su trabajo y seguramente ya haya trabajado con la forma de animales más veces.

El cuento del otro día es un álbum ilustrado entrañable que yo creo que gustará a los niños y las niñas porque les unirá más todavía a sus padres; les parecerá una aventura pensar que son todos esos animales y que hacen todas esas cosas. Es un libro que es un canto de amor a los hijos y también a los cuentos.

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *